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Recurso técnico

Guía de varada

Información técnica sobre los aspectos clave de la organización del área de varada e invernada en pequeños astilleros náuticos.

Tipos de cunas y su uso correcto

Diferentes tipos de cunas para varada de embarcaciones

Las cunas de varada sostienen el casco de la embarcación fuera del agua durante periodos que pueden extenderse varios meses. Su selección y posicionamiento determinan la seguridad de la embarcación y la comodidad de acceso para los trabajos en seco.

Las cunas de quilla reciben el peso principal de la embarcación a través de la quilla. Deben estar fabricadas en madera tratada o acero con recubrimiento de goma para proteger el gelcoat. El ancho de la cuna debe adaptarse a la sección de la quilla: una cuna demasiado estrecha concentra el peso en un área reducida y puede deformar la fibra.

Los soportes laterales estabilizan el casco e impiden el vuelco. Se colocan en ángulo, con almohadillado en la zona de contacto. Su número depende de la eslora: embarcaciones de menos de ocho metros pueden trabajar con dos soportes por lado, mientras que esloras superiores requieren al menos tres para distribuir correctamente la carga.

La altura de la cuna afecta directamente a la comodidad del trabajo en obra viva. Una altura de trabajo de entre 1,2 y 1,5 metros permite operar sin andamiaje para embarcaciones de hasta doce metros de eslora.

Operación del travelift: puntos críticos

El travelift es el equipo de mayor riesgo en un astillero de varada. La mayoría de los incidentes graves en astilleros pequeños ocurren durante la operación de izado o botadura, y casi todos son consecuencia de procedimientos no definidos o no seguidos.

Antes de cada operación, el operador debe verificar el estado de las eslingas: cortes, desgaste de la cubierta protectora, costuras dañadas o deformaciones por aplastamiento. Una eslinga dañada no siempre falla en la primera operación, pero su resistencia está comprometida. El registro de inspecciones de eslingas debe mantenerse actualizado.

El posicionamiento de las eslingas bajo el casco requiere conocimiento de la embarcación. Para cascos de vela, las eslingas se colocan normalmente delante y detrás del bulbo de quilla. Para embarcaciones de motor con drives o ejes, es imprescindible conocer la posición exacta antes de colocar las eslingas para evitar daños.

El registro de cada operación debe incluir: fecha y hora, operador, embarcación (nombre, matrícula, eslora, desplazamiento estimado), posición de las eslingas y cualquier incidencia observada. Este registro es la base de cualquier reclamación o investigación posterior.

Layout del área de varada

Plano de distribución del área de varada de un astillero

El diseño del área de varada no es una cuestión de estética. Es un problema de optimización con restricciones de seguridad. Las variables principales son el número de embarcaciones, sus esloras, el ancho del travelift y los accesos para maquinaria de trabajo.

El pasillo central debe tener un ancho suficiente para que el travelift pueda maniobrar. En la práctica, esto significa un mínimo de dos metros más que el ancho del travelift a cada lado. Los pasillos secundarios entre filas de embarcaciones deben permitir el paso de una carretilla elevadora o un elevador de mástiles.

La zona de residuos debe estar claramente delimitada, señalizada y alejada de las embarcaciones. Los contenedores de residuos peligrosos (aceites, pinturas, disolventes) deben estar cubiertos y sobre bandeja de retención. Esta zona debe ser accesible para el vehículo del gestor autorizado sin interferir con las operaciones de varada.

La planificación del layout se hace antes de la temporada, no durante ella. Un plano actualizado con las posiciones asignadas permite gestionar las reservas de plaza, calcular la carga de trabajo esperada y comunicar al propietario la ubicación de su embarcación.

Almacenamiento invernal

La invernada no es simplemente sacar la embarcación del agua y esperar a la primavera. Es un periodo activo de conservación que, bien gestionado, entrega la embarcación en mejor estado del que llegó.

La preparación para la invernada incluye el vaciado de los circuitos de agua dulce y salada, la protección del motor con anticongelante, el tensado correcto del aparejo o su desmontaje según el tipo de embarcación, y la ventilación del interior para evitar la condensación. Cada uno de estos pasos debe quedar documentado en la ficha de la embarcación.

Durante la invernada, el astillero debe realizar inspecciones periódicas del estado de las cunas y los soportes, especialmente tras episodios de viento fuerte. Una embarcación que ha sufrido un movimiento lateral puede no ser visible externamente pero tener una cuna desplazada que compromete su estabilidad.

La reactivación en primavera sigue el proceso inverso, con verificación de todos los sistemas antes de la botadura. El acta de entrega al propietario debe reflejar el estado en que se devuelve la embarcación y los trabajos realizados durante la estancia.

Residuos MARPOL en astilleros

El Convenio MARPOL 73/78 establece los requisitos para la gestión de residuos generados por embarcaciones. Los astilleros que realizan trabajos de mantenimiento en seco generan residuos que entran dentro del ámbito de aplicación de este convenio y de la legislación española de residuos (Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados).

Los principales flujos de residuos en un astillero de varada son: aceites usados del motor y transmisión, pinturas antiincrustantes con biocidas (especialmente las que contienen cobre o zinc), disolventes y restos de fibra de vidrio, aguas de sentina retiradas durante la invernada, y baterías.

Cada flujo requiere un contenedor específico, etiquetado con el código LER (Lista Europea de Residuos) correspondiente y entregado a un gestor autorizado. El astillero debe mantener un registro de las entregas que incluya fecha, cantidad, gestor y número de documento de aceptación. Este registro debe conservarse durante al menos tres años.

La inspección portuaria puede solicitar este registro en cualquier momento. Un astillero sin documentación de residuos está expuesto a sanciones que pueden resultar significativamente más costosas que el coste de implementar el sistema correctamente.

Comunicación con el propietario durante la invernada

El propietario de una embarcación en invernada ha dejado un bien de valor considerable en manos del astillero. La comunicación durante ese periodo no es un servicio adicional: es parte del servicio contratado.

Un protocolo de comunicación define qué información se envía, cuándo y en qué formato. Como mínimo, el propietario debe recibir una confirmación de entrada con la ubicación de su embarcación y el estado en que fue recibida, y una comunicación antes de la botadura con el estado actual y los trabajos realizados.

Cuando durante la invernada se detecta un trabajo no previsto (un ánodo agotado, una vía de agua en la obra viva, una funda de timón deteriorada), el propietario debe ser informado por escrito antes de actuar. La aprobación escrita del propietario es el único respaldo válido ante una discrepancia en la factura.

El archivo documental de cada embarcación por temporada permite al astillero demostrar qué ocurrió, cuándo y con qué autorización. Esto protege al astillero ante reclamaciones y genera confianza en el propietario, que recibe información en lugar de sorpresas.

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